Cap II
El Inicio
Miércoles ocho de agosto. Me desperté muy temprano por las ansias de ver a mis padres, quiero aprovechar cada segundo que pasaría con ellos.
El Inicio
Miércoles ocho de agosto. Me desperté muy temprano por las ansias de ver a mis padres, quiero aprovechar cada segundo que pasaría con ellos.
Hice la rutina de siempre: Cepillarme los dientes, bañarme, me vestí con un short y una blusa verde manzana, me peine el cabello y me lo deje suelto; acostumbraba a hacerme una coleta pero hoy fue diferente…
Baje las escaleras a toda velocidad, pero a la vez con sigilo para no despertar a mis primos, quienes seguramente, dormían.
Baje las escaleras a toda velocidad, pero a la vez con sigilo para no despertar a mis primos, quienes seguramente, dormían.
Iba a sentarme afuera a esperar la llegada de Marion y Santiago… como hago todos los años desde que tengo uso de razón. Pero, para mi sorpresa, ellos ya habían llegado y estaban hablando con mi tía en el comedor, corrección, murmurando…
Luche contra mi curiosidad, pero perdí la pelea, me acerque con extremo sigilo para escuchar lo que hablaban.
-¿Ya lo consiguieron?- inquirió mi tía.
-Si- confirmo mi Santiago, mi padre.
-Eso significa que se la llevaran…-Suspiro mi tía con mucha tristeza en su hablar.
-Así es- afirma Marion, mi madre.
-Bien- Parece resignarse- Entonces, voy a despertar a Liz- informo y escuche como se ponía de pie.
Al entender el mensaje, salí corriendo hasta mi recamara procurando hacer el menor ruido posible, yo rogaba para mis adentros no haber sido percibida.
-¿Ya lo consiguieron?- inquirió mi tía.
-Si- confirmo mi Santiago, mi padre.
-Eso significa que se la llevaran…-Suspiro mi tía con mucha tristeza en su hablar.
-Así es- afirma Marion, mi madre.
-Bien- Parece resignarse- Entonces, voy a despertar a Liz- informo y escuche como se ponía de pie.
Al entender el mensaje, salí corriendo hasta mi recamara procurando hacer el menor ruido posible, yo rogaba para mis adentros no haber sido percibida.
Llegue y me senté en la cama intentando recuperar el aliento aparentando no haber escuchado nada. Tocaron la puerta.
-Pase- dije con voz temblorosa, respiración jadeante intentando ser controlada.
-Pase- dije con voz temblorosa, respiración jadeante intentando ser controlada.
Entro mi tía quien no pareció notar nada raro en mí.
-Oh, estas despierta ¿Por qué no bajaste?
-Oh, estas despierta ¿Por qué no bajaste?
-Porque…
- No importa- Me interrumpió y yo deje escapar un pequeño suspiro aliviado- Tus padres te esperan abajo, quieren hablar contigo.
Me levante de la cama y baje las escaleras con lentitud seguida de mi tía, camine al comedor pero yo sola, ya no escuchaba paso detrás de mi.
Me levante de la cama y baje las escaleras con lentitud seguida de mi tía, camine al comedor pero yo sola, ya no escuchaba paso detrás de mi.
Llegue y allí estaban esas dos personas tan ausentes en mi vida… pero a pesar de todo, los quiero, son mis padres.
Los salude con un fuerte abrazo, pero les note más distantes de lo normal.
-Toma asiento Liz-dijo mi padre sin ninguna expresión más que su común cara fría y seria.
Seguí las órdenes y me senté.
Los salude con un fuerte abrazo, pero les note más distantes de lo normal.
-Toma asiento Liz-dijo mi padre sin ninguna expresión más que su común cara fría y seria.
Seguí las órdenes y me senté.
- Tenemos novedades- Intento suavizar las cosas mi madre y yo asentí con lentitud, mirando expectante a ambos…
-Vienes de viaje con nosotros- informa mi padre firme sin rodeos dejándome estupefacta
-Vienes de viaje con nosotros- informa mi padre firme sin rodeos dejándome estupefacta
No hay comentarios:
Publicar un comentario