Cap VIII
La lluvia
Cuando salimos para nuestra sorpresa estaba lloviendo pero de una manera antinatural, parecía que la lluvia seria capaz de desaparecer a Rishmero en un segundo por su intensidad. Al caer las gotas sobre la piel, dolían como piedras, era una lluvia totalmente excepcional, venteada e incontrolable.
La lluvia
Cuando salimos para nuestra sorpresa estaba lloviendo pero de una manera antinatural, parecía que la lluvia seria capaz de desaparecer a Rishmero en un segundo por su intensidad. Al caer las gotas sobre la piel, dolían como piedras, era una lluvia totalmente excepcional, venteada e incontrolable.
Mire a mi lado pero Steve ya no estaba junto a ami
-¡Adentro todos!- grito un hombre cuya voz no reconocí y nadie rechisto, siguieron la orden al pie de la letra.
-¡Adentro todos!- grito un hombre cuya voz no reconocí y nadie rechisto, siguieron la orden al pie de la letra.
Me dirigí a mi camarote, obviamente, sería del todo imposible avanzar.
Me acosté en la incomoda cama mirándola techo y llego esa ola de incógnitas que me ahogo… Siempre ocurre cuando estoy sola, me agobio.
‘‘¿Quién es ese hombre del muelle?, ¿porqué mi tía estaba tan preocupada?, ¿Por qué me mira tan raro el personal del barco?, ¿Qué es Rishmero? , ¿Por qué la lluvia de tal magnitud?...’’
Había tantas preguntas algunas con respuestas, pero no todas totalmente lógicas, algunas realmente tontas y si sentido…
Había tantas preguntas algunas con respuestas, pero no todas totalmente lógicas, algunas realmente tontas y si sentido…
Repentinamente un trueno me sobresalto y di un respingo… Luego solo quedo el ruido del mar embravecido chocando contra el barco y haciendo que se tambalease un poco.
Me puse de pie y me asome por la ventana, mire al horizonte hasta que termine aburrida, increíblemente aburrida y las dudas regresaron a agobiarme. Estoy aquí pero sin estar realmente, veo sin observar, oigo sin escuchar…
Finalmente, logre escapar de las garras del mundo fantástico en el que me hallaba y suspire, un suspiro cansado y largo.
Me acosté en la cama nuevamente y decidí que lo mejor sería dormir… Por lo menos, cuando duermo, no me siento atormentada.
Pasaron así dos días realmente aburridos, salí poco del camarote, tan solo para comer y luego regresaba… No vi a Steve ni a Rodrigo en ese tiempo…Solo me sumía en mi mundo y cuando preguntaba a Marion y Santiago, se limitaban a callar, mirarse y mandarme a mi camarote otra vez.
Hoy salí de mi camarote, no tengo nada que hacer y estar quieta en un lugar no me gusta mucho y ya lo he hecho por demasiado tiempo.
Pasee por el barco con esas preguntas resonando en mi cabeza atormentándome.Hoy salí de mi camarote, no tengo nada que hacer y estar quieta en un lugar no me gusta mucho y ya lo he hecho por demasiado tiempo.
Por culpa de mi distracción, choque contra alguien
-Disculpe- fue mi reacción inmediata tenia la mirada en el suelo pero cuando la elevo para ver el rostro de la persona… vi al hombre del muelle.
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